Tulum: de crisis a ocasión de redefinición
Tulum se encuentra hoy ante una encrucijada que, si bien surge de años de crecimiento acelerado y de una infraestructura rezagada, también abre una ventana de oportunidad para redefinir su propuesta turística. Según Ortiz Mena, la crisis que enfrenta el destino puede servir como catalizador para un desarrollo más ordenado, sostenible y atractivo.
Durante un encuentro con autoridades locales y federales, se puso de manifiesto que el destino padece carencias en aspectos clave: acceso público a playas, señalización adecuada, servicios complementarios como baños, regaderas, estacionamientos, iluminación y vigilancia. El Heraldo de México Estos elementos, fundamentales para una experiencia turística óptima, reflejan una ausencia de planeación que ha venido acumulándose.
Infraestructura pública: la asignatura pendiente
La costa de Tulum posee siete kilómetros de zona costera en los que los accesos públicos no están debidamente habilitados. “Quizá el primer paso sea rehabilitar y dotar de infraestructura los que ya existen”, señaló Ortiz Mena. El Heraldo de México Los ingresos generados por el turismo no se traducen de forma uniforme en servicios y equipamiento para el visitante, lo que merma la percepción del destino y, a la larga, su competitividad.
El destino turístico debe cumplir dos funciones ante el visitante: ser atractivo y ser funcional. La belleza natural existe; lo que falta es la infraestructura que acompañe esa belleza con accesibilidad, comodidad y control territorial. Como lo plantea el también titular de la Asociación de Hoteles de Tulum y la Riviera Maya, el sector hotelero puede y debe actuar como aliado estratégico para habilitar accesos y colaborar con la autoridad para establecer nuevas rutas correctamente planeadas. El Heraldo de México
Imagen, experiencia y economía turística
Tulum sigue siendo, en palabras de Ortiz Mena, un destino aspiracional: “ofrece desde hostales de 20 dólares hasta hoteles catalogados entre los mejores del mundo”. El Heraldo de México Sin embargo, dicha aspiracionalidad no se materializa automáticamente en experiencia positiva si la infraestructura no acompaña. La imagen del destino, su funcionamiento operativo y la experiencia del turista forman un triángulo que debe sostener la competitividad a largo plazo.
El mercado interno, representa cerca del 34% de los visitantes al Caribe Mexicano, y aunque creció solo modestamente, su importancia es relevante para la estabilidad del destino. El Heraldo de México Así, recuperar la confianza del viajero nacional e incrementar la calidad de la experiencia de todos los visitantes se vuelve prioridad.
Hacia una estrategia integral
La crisis actual no es solamente un reto: puede transformarse en una oportunidad para hacer de Tulum un caso emblemático de turismo sostenible y bien gestionado. Para ello, es necesario:
Planear y habilitar accesos públicos seguros y funcionales para las playas.
Establecer una infraestructura de servicios complementarios (baños, regaderas, señalización, estacionamiento).
Garantizar la participación coordinada del sector público y privado, con roles claros y responsabilidades compartidas.
Enfocar la comunicación en la experiencia del visitante, no solo en la promoción del destino.
Traducir la imagen aspiracional en una operación que cumpla con expectativas concretas.
Como concluye Ortiz Mena, el tiempo para la improvisación ya pasó. Ahora es momento de diseñar políticas públicas claras, fomentar la transparencia y construir modelos de gestión que aseguren la sostenibilidad del destino. Tulum tiene el potencial para seguir siendo líder en el Caribe mexicano —lo que necesita es cerrar la brecha entre lo que promete y lo que entrega.
Fuentes:
Heraldo de México – Quintana Roo (“Crisis de Tulum, una oportunidad para fortalecer imagen e infraestructura: Ortiz Mena”) El Heraldo de México
Reporte Índigo (“Crisis de Tulum: una oportunidad para fortalecer imagen e infraestructura. Ortiz Mena”) Website Name N
